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martes, 16 de febrero de 2010

TENJHO TENGE (1998)


Hace algunos años, en 1998 para ser correctos, llegó al PlayStation el que es considerado uno de los mejores juegos de pelea, un juego que hizo que muchos perdiéramos nuestros domingos enteros en las maquinitas, un videojuego basado en golpear con los puños en lugar de lanzar extrañas bolas de fuego voladoras; un juego llamado Tekken 3. Lo tenía todo: 23 personajes, más de 15 estilos de pelea, robots y un oso grizzli asesino, y todo ello con gloriosas gráficas en 3D. ¿Qué más se podía pedir de un juego de peleas? Tal vez que fuera gratis, pero sería demasiado. Con todo ese montonal de características a su favor, fácilmente generó una extensamente amplia cantidad de fans en todo el mundo; ya saben, de esos que comían, aspiraban, bebían, hacían tesis sobre y respondían todas las preguntas de sus exámenes con “Tekken 3”. Pero nadie se obsesionó tanto con este videojuego como un narcisista que responde al nombre de Oh! Great, autor del maravilloso manga conocido como Tenjo Tenge, entre otros varios crímenes contra la humanidad y los derechos humanos de los cuales es difícil hablar…
                Hasta antes de la salida del ya mencionado videojuego, el joven Oh! Great era como cualquier otra persona japonesa de su edad, es decir, irrelevante y casi completamente invisible para la sociedad. Durante su juventud, fue empleado de mostrador en una de esas tienditas japonesas encargadas de venderle a viejos rabo verde y jóvenes inadaptados, ropa interior femenina usada. Es en esta época cuando se hace alumno de la grandiosa técnica de dibujo conocida como “hágalo usted mismo y aprenda de sus errores”, técnica que practicaba en horas de trabajo cada vez que podía, mejorando exponencialmente su habilidad manual con el lápiz. Pronto, Oh! Great se unió a la no tan enorme horda de seres humanos que tienen la capacidad de ser “autosuficientes” en la categoría del porno; es decir, él mismo se dibujaba su propia pornografía, tal y como él la deseaba y/o necesitaba. Esta parte de su vida fue un chorreadero…de tinta, entre otras cosas…
                No pasó mucho tiempo antes de que sus pocos e inexpresivos amigos asiáticos notaran el asombroso talento que tenía Oh! Great con las manos y su maestría en las poses dinámicas más originales jamás concebidas. Por estas fechas deja su trabajo en la tienda de ropa interior usada, y empieza a ganar dinero de manera clandestina, al hacer dibujos eróticos originales bajo pedido, incluyendo los ahora famosos dibujos que le llegó a pedir Fidel Castro a través de un contacto en el Reino Unido. Casi sin darse cuenta, mientras más pedidos cumplía Oh! Great, los senos de las protagonistas de sus censurables perversiones iban creciendo exponencialmente, hasta llegar a ocupar el 50% del área de dibujo. En menos de un año, Oh! Great consiguió el dinero necesario para comprarse una envidiable consola PlayStation, la cual pagó con el dinero sucio de aquellas perturbadoras imágenes que hacían los placeres de un sinfín de hombres, y un no tan pequeño puñado de mujeres, alrededor del mundo. Es importante notar que este PlayStation traía incluido Tekken 3. Este fue el empezose del acabose.
La producción de dibujos eróticos de Oh! Great se detuvo por completo el día que adquirió este paquete. Y no sólo eso, el sueño y la comida se habían convertido en premios que este hombre se auto regalaba sólo si lograba jugar dos horas seguidas sin siquiera perder un round, cosa bastante complicada, aún para este muchacho. Oh! Great jugaba y jugaba, era lo único que hacía, y, siendo honestos, a nadie le importaba mucho. Es decir, ¿qué más les daba si producía material pornográfico sin límites o jugaba Tekken todo el tiempo? No es como si alguna vez hubiera aportado dinero a la familia. Como cualquier adicto a los videojuegos, no pasó mucho antes de que este individuo encontrara a sus personajes favoritos, a esa bola de polígonos acuadradados que no podía dejar de elegir pues, por alguna extraña razón, se sentía identificado con sus sprites. En su caso, fueron los personajes de Eddie Gordo y Paul Phoenix. Era un tiempo muy feliz para Oh! Great, pero toda esta felicidad estaba destinada a durar poco. El día del cambio llegó tres meses después de que conectara por primera vez su consola en la corriente eléctrica de la casa. Tras esos tres meses, el recibo de luz hizo su triunfal entrada en la residencia de nuestro videojugador compulsivo. Algo que nadie previó a tiempo fue el alto costo de electricidad que generan una TV y una consola encendidas por poco más de 2160 horas continuas. Es fácil imaginar que al padre del individuo en cuestión no le pareció una suma muy divertida, ni de ver ni de pagar. Algo tenía que hacerse…
De esta manera, Oh! Great, ayudado por la ira y los contactos de su padre, consiguió un contrato para crear y serializar semanalmente un manga en la revista Ultra Jump. Su padre escondió la consola en alguna parte de Japón, advirtiéndole que se la devolvería el día que pudiera pagar él mismo la electricidad que usaba; lástima que no le dijo a cuánto la vendió en Akihabara. El contrato del manga le daría el dinero suficiente para jugar aproximadamente ocho horas al día, sólo había un insignificante problema: Oh! Great debía hacer una historia, y francamente, esa es una de las tantas cosas que no sabe hacer. La situación estaba perdida. Él estaba consciente de que quizá las únicas cosas que sabía hacer era dibujar dibujos eróticos y jugar Tekken 3, y eso no lo llevaría muy lejos en la industria del manga --- bueno no, sólo no lo llevaría muy lejos en esa revista. Con sólo esos conocimientos y el dolor de que quizá jamás volviese a jugar con Eddie Gordo o Paul Phoenix, se sentía morir. Por suerte para él, había una especie de foco ahorrador de electricidad al final del camino; una luz muy débil que apenas y brillaba pero que ahí estaba.
La respuesta a sus problemas era una simple palabra en inglés: fanfiction. Sólo debía tomar el diseño de los personajes, quitarles todo indicio de personalidad, cambiar el contexto y los nombres, y agregar cientos y cientos de escenas de sexo innecesaria, senos cada tres paneles, y millón y medio de paneles dedicados a presentar, en primer plano, ropa interior femenina. Era un plan brillante pues así nadie se daría cuenta que no había historia. Todos lo aclamarían sólo porque ponía fanservice sin censura y utilizaba poses bastante dinámicas, nadie jamás podría notar que su manga no tenía ni siquiera un protagonista (a menos que contemos a los calzones como protagonistas y a los senos como personajes de reparto) y, al mismo tiempo, continuaría, al menos técnicamente, controlando las vidas de sus dos personajes favoritos en todo el mundo. Es aquí cuando el narcisista utiliza decenas de veces la palabra “genio” para describirse y comienza a armar la propuesta de su manga, con la esperanza de que fuera aceptado por el consejo editorial…

Así fue como Eddie Gordo se convirtió en un estereotípico individuo afroamericano-japonés con rastas llamado Bob (Marley), y Paul Phoenix utilizó menos gel de pelo para transformarse en Souchiro. Sólo que ahora, su misión era... ¿aparecer en casi todas las páginas? No sé, la verdad, no sé...
El resultado fue un volumen auto conclusivo, al menos, según el autor, de casi 200 páginas con la siguiente y artísticamente hermosa portada:






Les tengo un pequeño ejercicio. Con sólo este dibujo, intenten adivinar quién es el personaje principal del manga. Les daré una pista, es blanco y se encuentra entre las piernas de la chica…













Para desgracia del coeficiente intelectual humano, no sólo consiguió luz verde por parte del consejo editorial, sino que le extendieron el contrato hasta que le fuera imposible continuar dibujando; su fanfiction se convirtió en uno de los mangas más vendidos de la historia. Unas cifras sin precedentes para cualquier autor novel, y más sorprendentes si se toma en cuenta que la pobre gente que pagó por esta cosa, compró un fanfiction.
Han pasado ocho años desde que todo empezó, Tenjo Tenge continúa publicándose mensualmente y el coeficiente intelectual del mundo entero decae cada vez más con cada nuevo capítulo.
Tras esta brecha de tiempo, una editorial independiente de cómics mexicana, de muy poca monta y calidad todavía menor, le echa el ojo a esta serie de mangas y decide traducirlos y editarlos al español para poder amasar una fortuna. Haciendo uso del papel más corriente a la mano, los traductores menos cultos y el empaste más barato existente, imprimieron unas mil copias del primer volumen y lo embolsaron en unas disque bolsas de lo que parece ser papel cebolla corriente Con todo ese complicado proceso terminado, sólo faltaba ponerle un precio más que justo: sesenta pesos mexicanos. Sí lo sé, yo también esperaba una cosa gratuita o por veinte simbólicos pesos. Así es como llegué a conocerlo, después de que le pidiera a Don Camilo, mi voceador de cabecera desde hace dieciocho años, que me recomendara un buen manga para empezar bien en el mundo del cómic japonés, y me recomendara esta porquería a la que se le salen las hojas apenas tocas el empaste y que, cuando lo hojeé por primera vez, me mostró esta perla que me dijo todo lo que tenía que saber sobre este manga:


Aún así, terco yo, me obligué a terminar de leer esta cosa que le costó mi amistad a Don Camilo, mi voceador; que me costó sesenta malditos pesos. Es…es espantosa… Coincidentemente, encontré una imagen en esta cochinada que resume perfectamente mis pensamientos cuando llegué a la última hoja.
Creo que sí, una imagen dice más que mil palabras…

TENJHO TENGE (VOL. 1) © 1998, OH! GREAT
Title Card © 2010, Guillo Carregha  

miércoles, 6 de enero de 2010

TENGO UN ARMA (2004)



               He sido fiel testigo y audiencia de una magistral obra de arte en el campo de la dramaturgia, un monólogo tan hermosamente escrito que ganó un estimulo cultural que el gobierno sólo otorga a proyectos de excelsa calidad, una puesta en escena cuyos derechos están siendo peleados en este momento por los más grandes estudios de Hollywood para tener la oportunidad de hacer un largometraje basado en ella. Un argumento alabado en todos los rincones del mundo, desde Tombuctú hasta la Antártida, pasando por Copenhague. Me refiero, claro está, al excelente trabajo de Alberto Soso, conocido como “TENGO UN ARMA”.

TENGO UN ARMA es, para las pobres almas en desgracia que no han tenido la oportunidad de presenciarla en vivo, un dramón telenovelesco que cuenta la desoladora historia del payaso Farolín. Un pobre individuo que vive en una ciudad ficticia de México, en donde, para sorpresa de todos, ser payaso no es un buen trabajo. Sí, estuve tan sorprendido cuando me enteré de este hecho que me vi obligado a cancelar mi inscripción en la Universidad de Payasos de Colorado, avalada por Harvard. Debido a que el protagonista tuvo a mal escoger un oficio tan hermoso, pero tan mal pagado en un país donde existe una fuerte crisis económica, nuestro amado héroe se ve obligado a secuestrar al hijo de una pareja adinerada que había contratado sus servicios para amenizar la fiesta del mencionado. Para sorpresa de todos, el payaso se equivoca de niño y rapta a un Pedrito cualquiera que disfrutaba de la fiesta en compañía de sus amiguitos. Un giro de tuerca magistral en la historia. Jamás se me podría haber ocurrido que tal situación se pudiera presentar en la compleja vida de un secuestrador en cualquier obra de ficción, mucho menos en la vida de Farolín.
          Ahora, Farolín tiene una característica interesante. No sólo  se trata de un ser humano aburrido y lastimero, ni tampoco es simplemente una copia al carbón del personaje de secuestrador despistado que se ha visto en todas esas malas comedias mexicanas donde se toma el tema del secuestro de manera “graciosa”. No, es peor. El pobre individuo tiene la tendencia de hablar y hablar y hablar, como si alguien lo escuchara – no, más bien, como si a alguien le interesara escucharlo. Y durante su interminable y doloroso monólogo, intercala lo que él cree que son chistes graciosos. No son ni siquiera divertidillos, pero él cree que son graciosos y que tienen el potencial de hacer reír al público. Al principio me dolía su intento de humor y me dolía aún más que los demás miembros del público se rieran de chistes tan malos que consistían, básicamente, en ver a un payaso decir maldiciones en viva voz sin contexto alguno. Al verme así de contrariado, mi vecino de butaca me explicó todo. Uno debe reírse cuando cree escuchar una broma porque debe seguirle la corriente al payaso, para hacerle creer que es gracioso, y que tanto él como su autor se sientan orgullosos. Sí, sé que es un poco condescendiente, pero es mejor así.


Pasaron cincuenta minutos, si no es que más, y la obra concluyó Cuando finalmente estaba entendiendo el punto de la obra, se terminó una de las pocas historias que me ha mantenido boquiabierto e impactado. Fueron sólo cincuenta minutos, pero ¡qué cincuenta minutos! Aunque, no todo es miel sobre hojuelas de maíz, pues el final, aquella cereza en el sundae de caramelo de diez pesos que era la obra, fue un pecado irredimible. Me pareció sumamente extraño que todo acabara de una manera extremadamente cliché y predecible. No entendía cómo un drama de la talla de telenovelas como “Cuna De Lobos” o “Lazos De Amor” pudiera terminar de esa manera tan aberrante. Para mí era inconcebible. Al final, el payaso se entrega a la policía y ellos, sin escucharlo, lo matan a balazos. Perdió casi toda mi estima. Era tan… patético… hasta para Farolín…
No pude más que ir refunfuñando y pensando sobre el asunto mientras conducía hasta mi hogar. Di vueltas y vueltas por las calles, repitiendo incansablemente el final dentro de mi mente para ver si encontraba algún detalle faltante. Y así, en uno de tantos semáforos que separan el auditorio escolar donde se presentó esto, hasta mi apartamento en el centro de la ciudad, comprendí todo. No dejaba de gruñir, y maldecir el nombre de Farolín en el interior de mi vehículo cuando pasó junto a mí un vendedor anunciando a grito pelado su mercancía. Éste en particular, vendía discos piratas, de esos que tienen las portadas hasta mal hechas para que veas que de verdad valen menos de cinco pesos. Al verlo, tuve una revelación. Lo entendí todo.
Gracias al magistralmente elaborado poster promocional que anunciaba la puesta en escena de esta obra, estaba enterado de que el proyectito éste había sido ganador de un estímulo del FECA (Fondo Estatal para la Cultura y las Artes). Tenía la noción de que sólo grandes proyectos de enorme calidad son capaces de merecer este prestigioso estímulo monetario para que puedan llevarse a cabo. No sé mucho del asunto, pero tengo entendido que es como una especie de trofeo que debe ser presumido a troche y moche. Siendo así, supuse que vería una obra con una calidad impresionante. Mis expectativas eran enormes, más ese desenlace las asesinó todas de un golpe. Pero, la imagen de la portada pirata era la pieza que me faltaba. Sabía que ese final tan espantoso no era coincidencia. Yo lo sabía…
Claramente Alberto Soso no buscaba tener un proyecto de inimaginable calidad, no deseaba crear un libreto que fuera considerado de lo mejor que ha producido México, jamás pensó ser el autor de una obra que pudiera considerarse buena. No, todo lo contrario. Alberto trabajó día y noche por varios años, intentando crear un argumento tan choteado, tan malo, tan espantoso, tan infame que, si uno pudiese ver el guión original sin protección alguna, sufriría quemaduras de noveno grado. Sí, así de malo debía de ser. Y así de malo fue. Él buscaba crear el peor libreto jamás concebido por el ser humano, deseaba poner el ejemplo de lo que no se debe de hacer nunca cuando uno escribe para teatro. Fue un arduo trabajo que lo mantuvo escondido en su guarida por años, pero finalmente lo logró. Logró terminar una porquería espantosa. Por suerte para él, los jurados de aquel año del FECA comprendieron su misión y le otorgaron el dinero. Es un alma comprendida éste buen hombre, y lo felicito por ello...


Y eso fue apenas el comienzo de un vertiginoso viaje hasta la cima. Alberto Sosa y su equipo generaron bastante ruido por su trabajo después de la premiere. Tuvieron éxito tras éxito en teatros de toda la República, incluyendo el mágico reino de Matehuala. En todas partes habían oído de Farolín, había fans que los seguían por toda la república  deseando ver todas y cada una de las presentaciones de su nuevo héroe. No era posible quedarse callados al ver un proyecto de esta calaña. Esto se convirtió en un fenómeno mundial sin precedentes. Una maravilla, dirían algunos. Todos los involucrados estaban que no se la creían, pensaban que no llegarían tan lejos con este trabajo; pero lo hicieron. Yo, tampoco lo creía. Era una prueba de que el verdadero talento sí se toma en cuenta en esta sociedad y no sólo los videos virales o programas de mala calidad cuya única muleta es decir maldiciones pueden triunfar. ¿Quién lo diría?
No pasó mucho tiempo antes de que llamaran la atención del mejor canal de televisión de paga en toda América Latina. Un canal conocido por poner atención en todos sus detalles, para que todo sea perfecto, desde el diseño general hasta los conductores y así poder llevar a la casa de miles de familias en toda América programación educativa y de calidad, un canal que ha jurado ser el mejor canal entre todos, sin importar género, y que lo han estado logrando poco a poco. Su calidad compite directamente, y a veces rebasa, a canales como Nat Geo o History Channel en cuestión de contenidos y producción. Un canal tan excelso como la obra de la que estoy hablando en este post. Como ya habrán supuesto, me refiero al inigualable canal conocido como TELEHIT, un canal de música de la corporación Televisa.
Debido al éxito de TENGO UN ARMA, y al simpático payasito que hace de protagonista en este meollo, los directivos del canal en cuestión rápidamente se enteraron de él y decidieron reclutar a todos los involucrados para hacer un seriado exclusivo para ellos. Sería un éxito. Recortaría el tiempo que Farolín tardaría en llegar a la cima. Claro, habría que hacer algunos cambios a la idea original, quizá cambiarle el nombre al payaso pues “Farolín” no era un nombre muy amistoso, pero la esencia de la obra no debía perderse, esa era la clave para sobresalir. Alberto peleó fuertemente porque se dejara intacta su ópera prima, pero hay veces que los abogados son muy persuasivos…
Y así fue como nació PLATANITO SHOW, un programa televisivo con más de un año de vida, que aparece en la pantalla de Telehit con regularidad semanal. Obviamente, todos los involucrados en TENGO UN ARMA son los responsables de darnos horas de diversión sana y, sobretodo, inteligente a través de este medio. Un programa hermoso, que Alberto Sosa y Farolín nos brindan semana a semana...
A pesar de todo, esta obra cuenta con un número contado de detractores. Hay muchos aún que todavía no comprende la magnificencia de Tengo Un Arma, y opinan que es sólo una obra muy, pero que muy mal hecha, sin mérito alguno, que seguro ganó el FECA por puras palancas, o que sólo se le apoya porque namás no hbía nada mejor. Otros tantos insisten en que, desde un principio, Telehit contrató a Alberto Soso para hacer esta obra, de la cual se desprendería un proyecto mayor si todo salía bien; es decir, Platanito Show; que Tengo Un Arma sería, solamente, el capítulo piloto. Se dicen muchas cosas, pero sólo una cosa es cierta. Ésta es en realidad una obra magnífica que merece el apoyo de todos. Es menester apoyarla no sólo por su calidad, o el esfuerzo invertido en ella, sino principalmente porque es orgullosamente hecha en México y es deber de todos los mexicanos apoyar los proyectos mexicanos sin discriminación alguna.
Sólo hay que tener cuidado al hablar de TENGO UN ARMA, ya que dentro del staff existe un grupo especial que se encarga de marcar, con un sello indeleble especial, que dice INCULTO y PANISTA a cualquiera que no desee aceptar que ésta es, y siempre será, la mejor obra de teatro jamás concebida por cualquier ser humano. Cuiden bien sus palabras al cuando comente ésta obre, podrían quedar marcados de por vida, como yo lo estoy ahora…

TENGO UN ARMA © 2004, Alberto Sosa y Telehit
Imágenes © 2009, Guillo Carregha 

viernes, 25 de septiembre de 2009

EL BÚFALO DE LA NOCHE - GUiLLERMO ARRiAGA (1999)

EL BÚFALO DE LA NOCHE (1999)
GUiLLERMO ARRiAGA
236 PÁGiNAS

GRUPO EDiTORiAL NORMA




En 1999 el comunicólogo Guillermo Arriaga, en ese entonces maestro de universidad, hizo un descubrimiento fascinante y sin precedentes; algo que jamás se había pensado y que repercutiría en la historia de la literatura y cinematografía por años.
Mientras fungía como maestro, se puso a observar y a observar el comportamiento que presentaban sus alumnos universitarios. Sabía que tenía en las manos un descubrimiento tan asombroso, que lo único que podía hacer era escribir una tésis de casi 300 páginas acerca de ello. Extrañamente, a pesar de ser licenciado en ciencias de la comunición, su tesis no está llena de palabrería complicada y sin sentido, y parece más bien una novela. Extraño.

Pero, dentro de esas trescientas páginas está su descubrimiento. Aquellos que no lo han leído quizá se sorprendan demasiado. Guillermo Arriaga descubrió que los jóvenes se han vuelto introvertidos y están emocionalmente dañados. En resumen, a los jóvenes les cuesta trabajo encontrar su propia identidad.
Wow, jamás había escuchado algo parecido pero, ¿saben?, es cierto. Yo JAMÁS he escuchado de un adulto o persona mayor de cuarenta que pase por una crisis de identidad porque, vamos, TODOS sabemos que cuando uno deja de ser joven es porque ya sabe cual es el sentido de su vida. Digo, el no saberlo a esas alturas es completamente ilógico.

Como si eso no fuera suficiente, ésta novela tiene otro tema más. Un tema que sólo pocos usan, un tema que a los productores de Hollywood les da miedo tocar cada semana por su complejidad. Obviamente, hablo del amor. Oh, sí, qué gran sociedad seríamos si hubiera más películas de amor, y creo que sería mejor si las manejaran como comedias. Esa es una buena idea, creo que si algún estudio de películas aprovechara esta idea se haría millonaria.

Bueno, a la historia. Apenas abre uno el libro lo primero que se entera es que Gregroio se suicidó. No sabes ni quién carajos es el hombre este y ya está muerto. De ésta manera comienza una especie de batalla psicológica después de la muerte entre Manuel y Gregorio en relación al amor de una chica. ¿Ven? Siempre es culpa de una mujer. Obviamente no es culpa de los celos o el hecho de que la sociedad sea machista o algo así, eso sería demasiado irreal. El problema es que las mujeres no saben escoger una pareja y se van por todos lados. No, en serio, ambos personajes la condenan por no ser una mujer sumisa y estable y que quiere vivir su propia vida. Ah, esas mujeres que a veces creen que son seres humanos...
Claro que la novela no podría existir sin millares de escenas de sexo y desnudos (que, para tristeza de muchos, no se ven porque es un libro), y la muerte de un jaguar. Si, bueno, si ya condenamos a las mujeres por creer que son seres humanos, ¿por qué carajos suponen que nos van a importar los derechos animales?

Lo extraño es que para esta investigación, aunque escriba sobre sus pensamientos, sentimientos y etc. en primera persona, Guillermo Arriaga no sólo se toma la molestia de crear un sinfin de situaciones complicadas con sus personajes incluidos, sino que además se cambia el nombre a "Manuel". ¿Quién entenderá a estos locos comunicólogos?

Así es, si lo que usted busca es un manual detallado de cómo vengarse de quien le bajó la novia, esta es la perfecta opción para usted. Aquí no sólo se enterará de planes e ideas infalibles, sino que podrá leer de primera mano las reacciones, pensamientos y consecuencias internas que puede causar. Por desgracia, no podrá disfrutar del placer de ver todo eso porque, bueno, tiene que suicidarse para poner en marcha todo.

*Aunque, hablando en serio, esta novela es maravillosa. Es totalmente introspectiva y real. Entretenida, profunda y con la capacidad de hacer reflexionar a uno de su vida. Muy bien estructurada y con un ritmo muy bien utilizado. Lo que sí es que, después de leerla, no sé a quién carajos se le pudo haber ocurrido que sería una estupenda película si TODO pasa en la mente del protagonista y una de las bases del cine es la ACCIÓN. Pero, bueno, ya le tocará su criticación a eso que se hace llamar película y que lleva el mismo título que este libro...*

El Búfalo De La Noche © 1999, Guillermo Arriaga

miércoles, 16 de septiembre de 2009

CRÓNiCA DE UNA MUERTE ANUNCiADA - GABRiEL GARCíA MÁRQUEZ (1981)

CRÓNiCA DE UNA MUERTE ANUNCiADA (1981)
GABRiEL GARCíA MÁRQUEZ
128 PÁGiNAS

EDiTORiAL SUDAMERiCANA




En algún lugar del mundo, existe un pequeño pueblo pesquero que le importa sólo a los habitantes del mismo. Un lugar donde los valores del siglo XIX están a la orden del día y las creencias religiosas posan más como enunciados supersticiosos. Donde el honor es real y la violencia es sólo una manera de mantener tal honor.
En ese pueblo tan requetejodido y tan poco moderno, una mujer jura, el día de su noche de bodas, que perdió su virginidad con un tal Santiago Nassar. Sus hermanos, llenos de rabia e ira, le anuncian a todo el mundo que asesinaran al mentado criminal. El cura del pueblo dice que lo aprueba, que es lo justo.

Ésta es, según se dice, una de las más importantes obras escritas por el señor Gabo Márquez, una especie de novela periodísticamente crónica que narra un suceso, el asesinato de Santiago, desde el punto de vista de todos y cada uno de los individuos que se enteraron del asunto pero "no pudieron" hacer nada para evitarlo.
Una novela de realismo mágico amada por sin fin de personas que fueron obligadas a leer éstas 128 páginas para poder aprobar su secundaria. Una historia que cientos de maestras de secundaria dicen que es elemental leer para la formación del ser humano. Un libro que tiene al menos dos copias en todas las bibliotecas de América Látina.
En resumen, un texto que me agrado, me entretuvo, se me pasó ameno y con momentos buenos, como aquel famoso y extremadamente detallado final que se quemó en la mentes de miles d electores.
Pero, a pesar de todo, García Márquez, con todo y eso, no logrará que me una a la interminable horda de fans que lo siguen incondicionalmente por toda América Látina porque es "el mejor escritor en lengua española". Capaz que sí lo sea, pero a mí, a mí no se me hace.

Por otro lado, y hablando de la edición que tuve la suerte de leer, opino que la imagen que aparece en la portada esta soberanamente fea, y aún cuando puedo suponer el significado de la florecilla aquella, creo que no tiene nada que ver con la historia. Además, esa portada con esos colores hace que parezca un jodido manual de superación personal. Ya ni la chingan...

Crónica De Una Muerte Anunciada © 1981, Gabriel García Márquez

sábado, 5 de septiembre de 2009

DOUG'S 1ST MOViE (DOUG: LA PELíCULA) - MAURiCE JOYCE (1999)

DOUG'S FiRST MOViE (1999)
(DOUG: LA PELíCULA)

DiRECCiÓN: MAURiCE JOYCE
GUiÓN: KEN SCARBOROUGH, JiM JiNKiNS
MÚSiCA: MARK WATTERS, DAN SAWYER
PRODUCCiÓN: DAViD CAMPBELL, MELANiE GRiSANTi, JiM JiNKiNS, BRUCE KNAPP, JACK SPiLLUM

JUMBO PiCTURES/WALT DiSNEY PiCTURES - 83 MiNUTOS




Todos los que tuvimos infancia y/o tuvimos la suerte de no tener una "infancia Canal 5 (o al menos no al 100%)", podemos recordar los primerísimos Nicktoons. Era una novedad ver esas caricaturas, y todos nos emocionamos de jalón. No eran más de cuatro o cinco shows, pero ah, cómo los veíamos y veíamos y veíamos, aunque ya no nos acordamos tanto. Entre ellos, estaba la "historia" de un chico de 6° que vivía en un pueblo llamado Cuentintón y estaba enamorado de Patti Mayonaise. En la serie no pasaba nada, pero, por alguna razón, se volvió bastante popular. Lo sé, a mí me gustaba.

Después de sabe Dios cuántas temporadas en donde seguía sin pasar gran cosa, Disney , por alguna razón, le vio potencial a la serie. Vio ese potencial que Nickelodeon no veía y compró los derechos. Poco tiempo después, produjeron SU propia versión de Doug. Era mala como la chingada. Y entonces, viendo tanto éxito, a alguien en Disney se le ocurrió preguntar "¿y por qué no hacemos una película de Doug?".
Espero que hayan despedido al bastardo que dijo tal frase.

La historia comienza cuando Tito y Doug finalmente encuentran al monstruo del lago Pato Afortunado, después de años de buscarlo. Sinceramente, no recuerda ninguna jodida ocasión en que buscaran al monstruo o se desesperaran porque nadie les creía, pero, por otro lado, nunca me intereso la versión de Disney. Tal vez ese sea el problema.
Así que, nuestros héroes tienen que escoder al monstruo para que no lo maten, y lo traten como fenómeno de circo, mientras denuncian el comportamiento antiecológico de la compañía más fuerte de Bluffington, al tiempo que deben salvar el baile de san valentín y Doug debe conquistar Patti de una vez por todas antes de que se enamore de otro tipo.
Saben, explicado así, no se oye nada mal el asunto. ¡Tenía potencial, maldita sea!

Pero, a pesar de todo, Disney decidió hacer una porquería ¿Cómo les explico? Bien, como ya dije, la caricatura generalmente no tenía historia. Era sólo la vida de un chico en un pueblo normal, que estudia en una escuela normal y que le pasan cosas normales. Y eso es exactamente lo que la hacía tan entrañable, te podías identificar de jalón con Doug y las normalidades que le pasaban. Digo, lo único "raro" era que había gente morado o naranja o marrón con puntitos verdes caminando por todos lados. Por eso, de lo normal que era todo es que muchas personas encontraban esto como aburrido.

Pero, a un productor de Hollywood o, peor aún, de Disney, se le ocurrió que él sería un maravilloso guionista, porque los productores, a pesar de lo que todos los escritores pensemos, SÍ SABEN ESCRIBIR BUENAS HISTORIAS (coff*mariano*coff), y dijo "hagamos que Doug y Tito encuentren al monstruo mientras mandan un mensaje ecologista a los niños. Oh, vaya, soy un jodido genio. No entiendo porque tenemos guionistas en esta industria." Y, como igual esos babosos le pagan a los guionistas para hacer lo que se les antoja (si, eso duele), todos los que hacían Doug tuvieron que decirle "¿y por qué no?" y tragarse su orgullo mientras veían como esta monstruosidad tomaba forma.


Y éste es el jodido resultado. Ésta película. La hicieron. Pero, al menos, me contenta saber que las personas que la vieron ESTAN CONSCIENTES DE QUE FUE UNA REVERENDA MAMADA, y que saben QUE LOS PRODCUTORES NO SON BUENOS GUIONISTAS Y JAMÁS LO SERÁN.
Creo que la venganza del staff fue hacer que todo estuviera más pinche que en la serie. Desde animación hasta diálogos, pasando por artistas de doblaje. Un compló interior.

Como la mayoría de las películas de series animadas (coff*thesimpsonsmovie*coff), sólo parece un capítulo sumamente largo de la serie. La cosa es que éste, además de ser largo, es aburrido. Y feo. Y no aporta nada. Vaya, casi ni divierte.
Y los chistes, Dios, los chistes. Puedo entender que a un niño de seis años le saque una sonrisa, no creo que se rían, pero sonreir quizá. Cualquier otro que se ría es porque no sabe ni que es la comedia.

Estoy soberanamente molesto por el "uso" del personaje del Hombre Codorniz. Era una de las razones por las que seguía regresando al programa. Pero aquí lo ponen en una escena que dice "es que si no poníamos cualquier cosa con ese personaje, los fans se van a enojar".
Aunque, siendo sinceros, los fans se enojaron cuando Disney creyó que podía hacer Doug pero, los productores son a veces demasiado inocentes...

Entre toda esta maraña de porquería, hay un personaje extraño y, hasta cierto punto, salvable. Me refiero al robot/sirvienta de Rufo. Es casi un cliché, pero tiene sus momentos, como aquel en donde "muere". No sé qué pasó ahi, pero me dio lástima cuando le dispararon a morir y se levantó buscando despedirse de Rufo, todo destrozado. Fue...raro. Tan poco Disney y tan poco Doug.

Aunque, como muchas veces, no todo está perdido. Al menos, la música de la película, al igual que la que siempre se ha usado en la serie, es buena y pegajosa. Aunque, eso no salva a la película de ser una reverenda mentada de madre.

En resumen, ésta película sólo merece un adjetivo: OLVIDABLE.

Fue tanto el impacto de ésta cosa que, tras su avasallador éxito, se dejó de producir la serie y DOUG NUNCA BESÓ A PATTI.
Aunque, no sé a ustedes, pero no me sorprende que Disney eche a perder algo.

TRAILER:

Amo como el trailer te cuenta todo: la apariencia del monstruo, el final y (lo peor de todo) los mejores chistes. Si ya vieron esto, no gasten su tiempo con la película. Por algo salió aquí en México directo a video, por algo.



Doug's First Movie © 1999 - Jim Jinkins/Disney

Importante:

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